Rest in Peace Mötley Crüe - La época dorada de los chicos malos del rock



Motley Crue ya son historia. El pasado 31 de Diciembre de 2015 pusieron punto y final a 34 años de trayectoria, una vida larga para un bagaje tan corto. Si bien los chicos malos de Los Ángeles marcaron el ritmo y las pautas dentro del hard rock americano durante la década de los ochenta, los años a posteriori se dedicaron a recoger una cosecha suficientemente grande cómo para alargar su vida hasta este pasado año. Por que no nos engañemos, el grupo angelino ha vivido los últimos tiempos en plan nostalgia, a veces con una desgana impropia para un grupo de su estatus, cómo pudimos comprobar en la actuación del extinto festival bilbaíno Kobetasonik, en 2009, o en posteriores venidas a Europa, donde las críticas no hacían más que apuñalar al grupo en pleno corazón. De hecho fue esta última visita a tierras españolas la razón por la que no he vuelto a ponerme un disco de los angelinos hasta el día de hoy que me siento delante del ordenador a dedicarles unas palabras, porque a fin de cuentas es una pena ver que los grupos que te han marcado durante una etapa de tu vida van desapareciendo sin haber nadie que los pueda suplir.

Es de agradecer sin embargo que hayan sabido poner punto y final, una decisión muy brillante por parte de su líder Nikki Sixx, quien viendo el cariz que estaba tomando el asunto decidió darle portazo y no seguir paseando el logo del grupo, el cual empezaba a verse amenazado por la auto parodia, parecido a lo que está ocurriendo con Kiss, los cuales llevan 15 años de gira de despedida. Algo así declaraba hace poco el cantante Vince Neil: "Kiss llevan cinco giras de despedida y cuatro giras de reunión. Eso es exactamente lo que no queremos hacer, queremos dejarlo estando en la cima, que la gente de aquí unos años pueda decir: tuve la suerte de ver su último concierto y fue apoteósico! No queremos ser la banda que actúe cómo Motley Crue y sólo haya un miembro original tocando posiblemente en clubs." Sabias palabras por parte de Vince, curiosamente la última persona que esperas algo tan coherente, más viendo cómo sigue actuando cómo artista en solitario por ferias de estado haciendo conciertos íntegros basados en canciones de Motley Crue. Pero comparto al 100% sus palabras, mejor dejarlo arriba, llenando recintos y a poder ser con todos los miembros originales sobre el escenario. Porque, tomando el mismo ejemplo de Kiss, sería más bonito recordar a las criaturas de la noche si después de la gira de despedida junto a Peter Criss y Ace Frehley hubieran colgado las botas, se seguiría manteniendo la mística, se fantasearía con volver a verlos sobre el escenario, tal y como sus fans hicieron hasta que el sueño se convirtió en realidad allá por 1996, y su leyenda seguiría intacta.

Retomando a Motley, dejan tras ellos un catálogo que los convierte en primera referencia de la época dorada del glam rock americano, que vivió su máximo esplendor de popularidad en a década de los ochenta. Ellos pusieron música y color a toda una generación, que los veneraron e imitaron cientos de músicos. Junto a Ratt y Quiet Riot, fueron los primeros en levantar la escena de Los Ángeles de principios de los ochenta, pero Motley fueron quienes reinaron. Desde 1981 hasta 1989 grabaron cinco discos, tres de ellos de excelente alto, que ayudaron a definir el glam metal (o hair metal), gracias a la mezcla de teatralidad de formaciones cómo Kiss o Alice Cooper, combinado con elementos del sonido pop propios de Cheap Trick, con una actitud totalmente punk. Además, su estética glam y a la vez, su imagen de chicos malos y con un aura de sobre humanos, les convirtió en personalidades dentro de la generación MTV, que entró de lleno en todos los hogares americanos convirtiéndose en el vehículo de todos los grandes nombres de rock de la década de los ochenta.

En una época de excesos en todos los sentidos posibles, Motley Crue fueron los amos. Famosos por su abuso con drogas y alcohol, su estilo de vida salvaje fue envidiado por un amplío público que veían a sus ídolos cómo seres sobrehumanos que estaban por encima del bien y el mal. El coqueteo con ciertas adicciones les llevaron a vivir escenas de vida o muerte, con increíbles relatos sacados de cualquier guion de Tarantino, donde parece imposible que sus protagonistas salieran ilesos.


Sin duda es la década en que todo el mundo recuerda a los Crüe, ayudado en parte al pobre bagaje en estudio de los últimos 25 años de carrera con tan solo 4 discos en estudio. Pero igualmente los ochentas fueron sus años: cinco discos, top singles, portadas en cientos de medios especializados, enorme rotación de sus vídeos promocionales en MTV, giras multitudinarias, etc. Con cada disco publicado, consiguieron aumentar el número de seguidores hasta alcanzar el número uno con Dr Feelgood, de 1989. Curiosamente, cada disco de la banda se podría interpretar cómo un ente independiente, y es que el estilo y temática de cada disco son totalmente diferentes entre sí. Esto me recuerda a unas palabras de Nikki Sixx durante la gira de reunión Carnival of Sins ante la pregunta de porque no habían vuelto al look de los ochenta, a semejanza de la reunión de Kiss al maquillaje. El siempre brillante bajista respondió con otra simple pregunta: "¿Cual de ellos?". Simple pero con mucha profundidad. 

Pero realmente, independientemente de las drogas, excesos, estética o escándalos, a un grupo de música siempre se le tiene que juzgar por el legado musical que atesore, si el Alice Cooper Group no tuviera canciones cómo Schools Out, No More Mr Nice Guy o Im Eighteen, hoy en día nadie lo nombraría, lo mismo que Kiss con otros tantos himnos, o en este caso Motley Crue (evidentemente salvando las distancias con los ejemplos expuestos anteriormente). Los angelinos pasaran a los antologías del rock por la colección de himnos que registraron desde Too Fast For Love a Dr Feelgood, toda una ristra de himnos generacionales que formaran parte de la memoria colectiva. Home Sweet Home, Dr Feelgood, Girls Girls Girls, Live Wire, Kickstart My Heart, Shout At The Devil, Looks that Kill, Wild Side,...canciones básicas para entender la vida del grupo y la música popular de los ochenta. Por eso hoy, que me encuentro en modo revival total, quiero rendir pleitesia a Motley Crue y gritarles al diablo por los buenos momentos vividos.

Too Fast For Love (1981)


La andadura de Mötley Crüe a nivel discográfica dista de lo que se les vendría encima. Too Fast For Love es la versión más primitiva y macarra de la formación angelina, con un sonido sucio, lejos de producciones posteriores, más propio del sonido punk.  Cabe decir que el disco fue publicado por partida doble en cuestión de un año: en Noviembre de 1981 bajo su propio sello Leather Records y posteriormente, en verano del 1982, con la multinacional Elektra.

Live Wire abre el disco con la guitarra de Mick Mars ametrallando un bélico riff, seguido por el estruendo de los parches de Tommy Lee y Vince Neil chillando una melodía pegajosa, sin duda uno de los temas que ayudaron a dar forma al heavy metal americano. Todo cuadra en el tema que daba la bienvenida a los Crüe al mundo, elegida primer single, Live Wire ha sido uno de los momentos álgidos en sus recitales. 

Come And Dance sigue con otro estupendo riff, pero en este caso menos agresivo, y con ese toque de cencerro (America needs more cowbell!!!) antes del estribillo. Public Animal #1 sigue con ese sonido punk melódico, muy del estilo de The Runaways. Bajan revoluciones con Merry Go Round, y retomamos el heavy metal netamente ochentas en Take Me To The Top y Piece of the Action. Con canciones cómo estas el grupo se adentró en el sonido de formaciones cómo Iron Maiden o Judas Priest pero a la americana. Starry Eyes no se acelera cómo los anteriores citadas pero el ritmo te mantiene en tensión a lo largo de todo el tema hasta llegar al solo, cuando el tema sube una marcha hasta finalizar la canción.

La canción homónima del disco, Too Fast For Love, es otro de los himnos de este primer disco. Con un sencilla estructura y un estribillo pegajoso, que me vuelve a recordar enormemente a The Runaways, es un tema idóneo para seguir la fiesta.

Cierra el disco el medio tiempo On With The Show, un tema adictivo con una enorme melodía, y los instrumentos que van cogiendo velocidad a medida que va entrando el estribillo.

Sin duda, el grupo lanzaría más tarde mejores discos pero ninguno tiene el lado salvaje de su obra de debut.

Shout at The Devil (1983)


Shout At The Devil es el disco crucial en la carrera de Motley Crue. Tras el disco de debut donde la combinación de diferentes estilos podían confundir a la audiencia, el grupo decida pisar el acelerador hasta el fondo y subir el volumen de los amplis hasta el límite. Se deja de un lado la melodía de su obra de debut y se decide darle velocidad al ritmo, con Tommy aporreando la batería cómo un poseso y con una serie de riffs afilados por parte de Mars. El resultado es un disco homogéneo de heavy metal y uno de los grandes clásicos del genero.

A pesar de las críticas negativas recibidas por la prensa especializada en el momento de su publicación, el disco vendió 200 mil copias en su primera semana, y se llegó a los 3 millones de copias despachadas.

La temática del disco ayudo enormemente a provocar a los grupos más religiosos, acusando al grupo de ser afines a creencias diabólicas. La verdad es que se lo sirvieron en bandeja, empezando desde el título que puede parecer una invocación del diablo, hasta la portada, posteriormente censurada, donde se veía un pentagrama invertido sobre la cubierta negra.

Abre el disco In The Beginning, una breve introducción que nos enfoca al apocalípsis, donde una voz en off nos anuncia el final de los días para el hombre con la llegada del anticristo  y la ascensión de "los niños de la bestia" (referencia a los cuatro miembros del grupo). Seguidamente da paso a uno de los temas más representativos del grupo, Shout At The Devil, con un potente riff y un estribillo simple pero adictivo. Continua con otra joya, Looks That Kill, otra canción inmortal donde el trabajo de Mars vuelve a estar sublime.

No hay tregua con la furia y agresividad de Bastard, con una enorme ritmo marcado por Tommy. Algo de reposo con guitarra acústica, casi celestial, en God Bless The Children of The Beast, para dar paso a otro tema "diabólico", la cover de The Beatles, Helter Skelter. A pesar de ser uno de los temas más duros de los Fab Four, los Crüe le inyectaron todavía más fuerza dándole el enfoque metálico necesario para encajar a la perfección dentro del disco. Sigue el heavy metal con la adrenalínica Red Hot, para pausar brevemente el ritmo con Too Young To Fall in Love. Sin ser una balada, el tema posee un ritmo pausado, marcando una enorme diferencia con el resto de canciones. Con un estribillo muy reconocible, el tema es uno de los grandes clásicos dentro de su discografía.


Knock 'em Dead, Kid recupera la rabia, una canción donde Nikki cuenta una pelea que tuvo con unos agentes de la ley, al igual que Ten Seconds To Love, con un estribillo muy marcado con unos grandes coros. Y cierra el plástico Danger, un tema que alterna momentos suaves con otros de más intensidad.

En definitiva hablamos del disco heavy metal de Motley Crue, tanto por su sonido cómo en la temática pseudo satánica, tan arraigada en el genero de principios de los ochenta. Con este trabajo el grupo consiguió despegar su época de éxitos.

Theatre of Pain (1985)


La inquietud de Nikki Sixx por seguir explorando nuevos horizontes, arrastra al grupo a pasar del lado oscuro de Shout At the Devil al lado más colorido y festivo con Theatre of Pain. Para empezar el look, dejan la ropa de guerra y deciden presentarse cómo los nuevos New York Dolls, con maquillaje, látex y coloridos trapos. En cuanto al aspecto musical, nuevo giro radical, se alejan del sonido metálico para facturar una música más cercana al power pop. 

Bajo mi parecer, esta tercera entrega es el disco menos inspirados de los cinco editados por el grupo en su época dorada, aunque gracias a Theatre, consiguieron inspirar a todo el movimiento hair metal que vino después, con grupos como Poison. Pero sobretodo se echan en falta los riffs pesados que nos había ofrecido Mick en sus trabajos anteriores. Las prisas por intentar aprovechar el éxito de su antecesor, devora al grupo que consiguen sacar adelante el trabajo con un cancionero muy tibio, falto de pulir. El único que intenta mantener la nave a flote es Nikki Sixx ya que el resto estaban totalmente ausente. Años más tarde, el vocalista Vince Neil declararía lo siguiente sobre este tercer trabajo: "Theatre of Pain fue un error tremendo en la carrera de Mötley Crüe, de hecho ni recuerdo haberlo grabado".


A pesar de todo, Theatre of Pain arranca bien, con dos tema vacilones de rock fácil, perfectos para iniciar la juerga, City Boy Blues y la cover de los Brownsville Station, Smokin in the Boys Room, convirtiéndose esta en un pequeño himno. Louder Than Hell supone un guiño a Shout At the Devil, uno de los pocos temas duros en todo el trabajo, de hecho el tema ha seguido sonando en los repertorios de la banda hasta su despedida.  Con Keep your Eye of the Money  sigue la fiesta con ese ambiente festivo que se respira en todo el trabajo, de melodía sencilla y unos buenos coros. Y llegamos a la joya del disco con la power ballad Home Sweet Home, canción atemporal del grupo, una de sus grandes clásicos.


Poco a destacar de la segunda parte del disco, realmente las canciones son bastante irregulares, de hecho han tenido una presencia nula a lo largo de las giras del grupo.  Fight for your Rights quizá sea la única canción que salve de la quema, con un estribillo heavy tan típico de la época. Cómo curiosidad, cabe decir que la canción Save Our Souls formó parte de la banda sonora del film de terror, Demons, de Dario Argento.

Girls Girls Girls (1987)



Nueva vuelta de tuerca de con esta cuarta entrega. Se aparcan las pinturas y el látex, y se toma la estética de gang motero con cuero y harleys y crean toda una colección  de himnos dedicados a su mundo favorito: drogas, sexo y rocknroll. Con un sonido más agresivo que Theatre of Pain pero sin llegar a la violencia de los dos primeros, en Girls el grupo retoma la senda del hard rock más directo.

Se podría decir que, el grupo finalizara el disco ya fue todo un éxito, ya que el estado de sus miembros no era precisamente el adecuado. Solo hay que decir que la grabación empezó mientras Vince cumplía servicios sociales por homicidio involuntario tras el accidente de coche que significó la muerte de su acompañante en ese momento, el batería de Hanoi Rocks, Razzle, y que la gira se suspendió bruscamente por la alta adicción a las drogas ("si el grupo se llega a embarcar en la gira europea, hubiera vuelto con cuatro ataúdes" - curiosas declaraciones del manager Doc Mcghee para anular todo el itinerario europeo).

Viendo el salvaje estilo de vida de los músicos no es de extrañar que el primer corte del disco sea Wild Side, toda una declaración de principios, un tema duro con un potente riff y un estribillo adictivo, el cocktail perfecto. Todo lo que puedes esperar de Mötley Crüe lo puedes ver en el vídeo de promoción que acompañó al tema: mujeres adorándolos, Nikki Sixx dando vueltas como un poseso totalmente ido, Tommy Lee llevando el espectáculo a otro nivel con su batería giratoria...El sonido de Harleys rugiendo abre la canción homónima, con un inconfundible riff de Mars, dos clásicos para abrir el disco. 

Dancing on Glass, con ayuda de teclas y corista, sigue el hard rock festivo marcado en los dos primeros cortes, y Bad Boy Boogie sigue los patrones de Ac/Dc, con una chulesca guitarra en primer plano y unos buenos coros. Nona es una canción experimental dedicada por Nikki a su fallecida abuela, pero que no pasa de eso, de ser un experimento. Seguimos la senda de rock festivo con Five Years Dead, All in The Name of Rock, Sumthin For Nuthin con otros tremendos riffs de Mars (tremendo el trabajo en todo el disco del guitarra) y unos coros acompañados por voces féminas. Es una lástima que el grupo no les diera cancha en directo a estos temas menos conocidos por el gran público. Turno para la power ballad You're All I Need, en principio la clásica balada 80s pero sin embargo la letra cuenta la historia de un asesinato (curiosamente el vídeo clip fue censurado por la MTV). Cierra esta obra una curiosa versión en directo del rey Elvis, Jailhouse Rock, bastante más veloz y pasada de vueltas que la original.

En definitiva buen disco del grupo superando el nivel de Theatre of Pain, pero sin llegar a la calidad en las composiciones de los dos primeros trabajos. Pero viendo en las condiciones que entraron a grabar y cómo finalizó la gira de promoción, se puede decir que sacaron lo mejor que tenían dentro. Además gracias a este,  el grupo se coronó en lo más alto del podio del firmamento del rock.

Dr Feelgood (1989)



El grupo se presenta en los Little Mountain de Vancouver totalmente limpios, tras el capítulo de sobredosis de Nikki Sixx que casi acaba con su vida. El disco se presentaba cómo una autentica prueba de fuego para ver como se las apañaba el grupo sin la "ayuda" externa.

Con la supervisión de Bob Rock en los controles, el disco se convirtió en el mismo día de su publicación en un clásico de hard rock atemporal. Además del posteriormente afamado productor (Metallica lo ficharon para su disco negro con el objetivo de conseguir el sonido conseguido por los Crue aquí), el disco contó con numerosas célebres colaboraciones: Aerosmith, que fueron vecinos de estudio mientras registraban Pump, Cheap Trick, Bryan Adams, Skid Row y Jack Blades.


Tras una breve presentación, de seguida un contundente y pesado ritmo nos da la bienvenida con Dr Feelgood, toda una oda al camello que tan bien les hacia sentir en tiempos anteriores. Con un perfecto estribillo, el tema fue elegido cómo sencillo de presentación del plástico y se convertiría en todo un clásico en sus conciertos. Una corta introducción con slide nos adentra en Slice of Your Pie, que rápidamente entra con eléctrica para derivar en un tema de hard rock con tintes de blues, influencia directa de Led Zeppelin.

Seguimos con nuevos elementos en el sonido del grupo, en Rattlesnake Shake entran en escena sección de viento. La canción es una dedicatoria de amor a las cualidades sexuales de una amiga del grupo, y la canción tiene el sonido clásico de hard rock festivo de la época, muy similar a lo que hacían bandas cómo Cinderella o Bon Jovi (de hecho la similitud con el tema Homebound Train del New Jersey es enorme).

Llegamos a otras de las joyas del grupo, Kickstart My Heart, toda una descarga de adrenalina. El tema viene inspirado por el momento resurrección que tuvo Nikki Sixx tras la famosa sobredosis que casi le cuesta la vida, momento que años más tarde recordaría con humor indicando ciertas similitudes con la famosa escena de John Travolta en Pulp Fiction. Volviendo al tema, el inicio con Mick Mars imitando con su guitarra el sonido de una Harley para dar paso a un ritmo frenético, como si de un tren descarrilado se tratase, con una melodía muy agresiva y unos enormes coros. 

Without You es la balada melosa del disco, la verdad es que me resulta un tanto empalagosa, sigue la estructura establecida por todas las bandas de la época. Retomamos el hard rock, pero esta vez más comercial con Same Old Situation, muy en la vertiente de unos Poison. Sticky Sweet recupera una guitarra más rítmica, con unos divertidos coros ayudados por Aerosmith y Bryan Adams. Sigue la fiesta con She Goes Down, toda una dedicación a las felaciones, con una buena melodía vocal (con la ayuda de unos jóvenes Skid Row), muy  fiel al sonido hard rock ochentas. 

Sacan a lucir las acústicas en Dont Go Away Mad, un medio tiempo que va ganando intensidad a medida que vaya avanzando la canción. Preciosa melodía con un gran trabajo de voces, cómo prácticamente en todo el disco, y rompe el solo de guitarra para ganar más intensidad. Cierra el disco la balada Time For A Change, sin duda un Sixx visionario que avecinaba cambios que no tardarían en aparecer. El epílogo es muy melódico, con piano en primer plano acompañando la melodía, con unos suaves coros.

El disco se merece un diez, tanto en canciones cómo sonido. Con cinco sencillos extraídos, el disco alcanzó el número uno de ventas, y encumbró al productor Bob Rock en lo más alto de la parrilla. La enorme difusión del plástico obligó a la banda a dilatar demasiado la promoción del mismo, y tras dos años de gira sin parar, Vince Neil fue expulsado de la banda, dando por terminado los años más gloriosos de Motley Crue.

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About Toni Martos

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