(RECORD) Red Hot Chili Peppers - The Getaway (2016)




Red Hot Chili Peppers vuelven al panorama musical con su onceavo trabajo, primero sin Rick Rubin desde 1989 y segundo con Josh Klinghoffer después de I’m With You de 2011. Hace años que el grupo dejó de lado el desenfrenado funk/rock con el cual marcaron las pautas del rock alternativo con autenticas joyas cómo Blood Sugar Sex Magik o Mother's Milk, para derivar en una música orientada al pop más tedioso con tintes melancólicos. Si en 1999, el regreso de John Frusciante supuso volver a rozar las cotas más altas con el mega platino Californication, es también sabido que el fuego inflamado se ahogó a una velocidad de vértigo a medida que fueron entregando nuevos lanzamientos.


Cómo comentado anteriormente, el grupo se desliga del productor Rick Rubin por primera vez desde Mother's Milk, una asociación que parecía totalmente irrompible. Para esta ocasión el elegido ha sido Danger Mouse, quien ha trabajado anteriormente con The Black Keys, U2 o Gorillaz entre otros. Su influencia más moderna, derivada especialmente del hip hop, se nota excesivamente a lo largo de todo el disco, destaca sobretodo en el nulo trabajo de guitarras (prácticamente inexistente) y las bases programadas, haciéndose uno la pregunta si realmente Chad Smith estuvo presente en el proceso de grabación. Mientras tanto, Anthony Kiedis se muestra muy cómodo en ese papel de storyteller, canta muy plano en la totalidad del disco, no hay variaciones ni subidas, entiendo que para poder adaptar mejor su estado vocal actual para los directos. El único que se salva de la quema es Flea, con una línea funky de bajo muy marcada durante los trece temas que representa The Getaway.

Entrando en materia, realmente poco a destacar, me cuesta enormemente poder recordar alguna mueca en mi rostro al escuchar semejante larga duración. Quizá el single de presentación, Dark Necessities, sea el mejor corte de todo el disco, con un groove funk y pegadizo. We Turn Red es la canción más arriesgada con un ritmo más veloz, pero carente de pegada, al igual que Detroit, en un pequeño intento de emular el sonido The Stooges. Es aquí donde se añora la maestría de Frusciante, quien hubiera aportado un punto de calidad. Por el contrario, poco se puede hacer con canciones tan lamentables cómo Go Robot, con un ritmo tan funk que se acaba convirtiendo en disco (por cierto aquí Kiedis nombra a Alice Cooper). O la anecdótica Sick Love, donde Sir Elton John colabora en el piano, pero tampoco convence.


Definitivamente este muerto está muy muerto. Red Hot Chili Peppers empezaron a cavar su propia tumba artística allá por 2002 con el melancólico By The Way, les siguió un extenso y aburrido doble trabajo de nombre Stadium Arcadium, y la salida de John Frusciante en 2009 acabó por rematar a las guindillas californianas. La entrada de Josh no ha hecho más que empeorar las cosas, un guitarra con muy poca imaginación y menos calidad, dos discos desde que entrara en el grupo y cero brillantez. En The Getaway no hay ni un ápice de calidad, ni una canción que te haga mover los pies, ni un estribillo memorable, ni una melodía que te haga sonreír…hacía tiempo que no lo pasaba tan mal escuchando un disco de un artista que hace un tiempo lejano me hacía sentir tanto.  No es un problema de músculo, los Red Hot Chili Peppers nunca han sido Motorhead, es más un problema de buenas canciones, y eso amigos es un problema mayusculo. Aplicándome el propio título del disco, The Getaway es mi salida definitiva ante nuevos retos que puedan plantear Red Hot Chili Peppers en un futuro.


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About Toni Martos

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