Sweden Rock 2016: Crónica de 4 días de RocknRoll


Año tras año, mismas fechas y misma ilusión. Este era más especial ya que se cumplían 25 años desde el inicio del Sweden Rock Festival allá por 1992 cuando aún no se situaba en la localidad de Norje si no en Olofström y bajo el humilde título de Summer Festival. Hablando con la gente te encuentras personas que llevan yendo 10, 18 o incluso los 24 años al festival y siempre te preguntas que es lo que tendrá para que la gente le sea tan fiel. Es fácil de saber cuándo lo visitas. El ambiente por encima de todo, la gente, el buen rollo, la diversión, el poder ver a tus bandas aun si llegas a última hora casi en primeras filas si así te apeteciese, siempre con un aura de respeto y fraternidad que lo baña. Para muchos, el cartel llega a ser algo secundario y el asistir cada año al festival una tradición casi sagrada. Pero nosotros estamos aquí para contaros lo que vimos, experimentamos y oímos, así que ¡allá vamos!

Miércoles 8 de Junio


Comenzamos el miércoles con un sol espléndido y la banda que abría el festival Saffire, la audiencia estaba espabilada y con ganas así que pronto fueron llenándose los huecos del 4 Sound StageUna banda con buena fuerza sobre el escenario y melodías vocales que recordaba a Jorn Lande debido a su cantante Tobias Jansson, presentaron una mezcla entre el primer y segundo disco y temas del su último álbum, For The Greater Good, buen inicio de festival para cargar pilas.

Mike Tramp era uno de nuestros puntos fuertes ese día. La mayoría de la gente respondió cuando toco temas de White Lion como When The Children Cry o el mítico Broken HeartMuy animado y muy agradecido con el público por estar ahí y seguir apoyando este tipo de escenas, nos presentó su Rock n Roll Circuz acompañado de 3 chavales daneses muy jovencitos que le daban frescura al tema. Lo pasamos en grande también con Give It All You Got o Trust In Yourself. Un concierto en ocasiones calmado pero concurrido y muy divertido.

De vuelta al 4 sounds ya que tocaban Eclipse, cita obligada. Habiendo tenido la oportunidad de haberlos visto antes en directo, se sabe que dan el 110% en el escenario. Con I Don’t Wanna Say I’m Sorry single del último disco comenzaron para seguir son más temas de este como The Storm o Blood Enemies, la única incorporación nueva a su setlist fue Runaways, el tema que utilizaron para las fases clasificatorias del Melodifestivalen, el festival que montan en Suecia para ver quién va finalmente a Eurovisión. Erik Martensson en su línea de dejarnos con la boca abierta en determinados momentos, no paraba de animar. Dicen que lo bueno se te pasa más rápido, se me hizo muy corto, ¡hubiese deseado que tocasen más y más!.

Nos tomamos un pequeño descanso para dar una vuelta alrededor del festival, por los puestos de fuera rebuscando a ver que encontrábamos, tomar algo fresquito y luego a la tarde ver un ratito a Skitarg, todos vestidos como payasos dementes con manchas de sangre en la ropa, etc. He de decir que no soy muy fan de este tipo de bandas, que se basan tanto en esa imagen pero por curiosidad nos acercamos, cantaban en sueco así que tampoco entendía muy bien que nos querían contar, pero algo así como romper cuellos de caballos me contaron... Aunque a mí no me llamasen mucho la atención, la gente los disfrutó, llevaron a cabo el papel de payasos y divertidos fueron.

Otro ratito de Amaranthe, con su mezcla de metalcore con toque electrónicos, cantante femenina casi lírica, masculino con toques melódicos y otro cantante masculino más gutural, una mezcla un tanto extraña que no me acaba de encajar. The Nexus fue la que más me gustó, posiblemente porque era la única que me sonaba, pero la gente estaba muy animada en el concierto.

Nos fuimos a ver a Graham Bonnet, después de haberlo visto hace un par de años en un festival de Gales, más o menos me esperaba lo mismo, aunque me encontré una banda en mejor forma y concrétamente a Graham se le veía mejor de voz, y dando un amplio repaso a temas de Rainbow, Alcatrazz o MSG. All Night Long, God Blessed Video, Since You Been Gone, Assault Attack, o Lost In Hollywood fueron algunos de los que sonaronY casi sin darnos cuenta, el último grupo del día Blind Guardian, con mucho público esperándolos salieron a escena, me esperaba un sonido bastante más apabullador, nunca les había visto en directo y tenía la impresión de que en directo iban a descargar bien de vatios, pero lo cierto es que sonaron de una forma más modesta, incluso algo bajos, tampoco es que se oyese mal, al menos desde la zona en la que estábamos. Hansi Kürsch y Andre Olbrich fueron el combo al frente que da forma a la banda, sin ninguna duda. Comenzaron con The Ninth Wave, Nightfall fue muy coreada, así como Valhalla y sobre todo The Bard’s Song y Mirror Mirror que cerraron el set.

Jueves 9 de Junio


Comenzamos el día directamente con The Struts, me hubiese gustado ver un poco de Lordi a ver como respondían en directo y The Kentuky Headhunters, ya que este año poca presencia sureña había y por lo que me comentaron lo hicieron muy bien.Los jóvenes Ingleses The Struts tuvieron a buena parte del público esperándolos. Pensé que menos gente se iba a cercar a verlos ya que coincidían con Halestorm que les iba a quitar mucho protagonismo. Con su álbum Everybody Wants nos mostraron que el rock clásico aún sigue vivo, sangre de los Rolling mezclada con Queen y Bowie corre por sus venas. Eran uno de mis grupos ese día, muchas ganas tenía de verlos, y con más ganas de volver a verlos me dejaron. Muy buena estética sobre todo su frontman Luke Spiller que se llevó un par de atuendos (el segundo una casaca brillante negra muy glam que quedaba muy bien con su palidez y los ojos pintados) un sonido impecable, y una frescura que se echaba de menos ver y sentir con bandas emergentes. Luke nos tenía a todos comiendo de su mano, si nos pedía dar palmas lo hacíamos, si era mover los brazos o las manos, también, si teníamos que responder a sus coros, ahí estábamos todos intentado seguirle el ritmo, y es que este chaval tiene carisma y voz para dar y regalar. Además de que en el disco te encuentras temazos como Put Your Money On Me, Kiss This, Could Have Been Me o Where Did She Go, que funcionan extremadamente bien en directo, (mención especial a Roll Up, que le da cien mil vueltas en directo que a la versión de estudio). Cuando en tu última canción mandas a todo el mundo ponerse de cuclillas, lo hacen, te esperan y luego saltan y bailan con una sonrisa de oreja a oreja, ¡es que lo tienes! Esperemos poder volver a verlos sin que pase mucho tiempo. ¡Gran banda!

Al terminar The Strust vimos un cachito de Halestrom que estaban acabando también, con muchísimas gente viéndolos en el Festival Stage. Llegamos con I Like It Heavy en la que Lizzy Hale no para quieta y de seguido su hermano Arejaya a la batería nos demostró en su solo de que madera está hecho. Mayhem, Freak Like Me y I Miss The Misery fueron los tres últimos temas. Mucha descarga en muy poquito tiempo que les vimos.

La banda de Nikki Sixx, Sixx A.M fue la oportunidad de poder ver a Nikki con un cantante que no diese vergüenza ajena, lo del año pasado con Motley Crue aún estoy intentando olvidarlo. Junto con Dj Ashba, Dustin Steinke y James Michael forman una buena banda, además de las dos coristas que llevaban. Aunque el estilo más modero de Hard Rock que se llevan no es mi preferido y en algunos momentos me aburrí un poco, sonaron bien, sobre todo y las que más disfrute fueron la semi-acústica Skin Lies Of The Beautiful People, Stars y Life Is Beautiful.

Megadeth se dispusieron a calentar motores ya entrada la tarde, Dave Mustaine depende mucho de sus cambios de humor y te puede dar un concierto en condiciones o no tan en condiciones por decirlo de alguna manera. En este caso, a pesar de cantar mirando al suelo casi todo el rato, la banda sonaba compacta, esta vez con Kiko Loureiro a la guitarra. Tocaron cinco temas de Dystopia, su último disco, con ese aire más duro y nuevo. También tuvieron cabida los temas Hangar 18, She-Wolf, Trust, In My Darkest Hour, Peace Sells, Symphony Of Destruction o Holy Wars.

Llegado el momento de Queen estaba un tanto preocupada e ilusionada a la vez. Hace años cuando hicieron su propuesta con Paul Rodgers, yo renegaba totalmente de ir a verlos en directo. Pensaba que era un sacrilegio, y nunca me lo volví a plantear, pero este año teniendo la oportunidad tocando en el festival, fue un ahora o nunca. Sabía de sobra que Adam Lambert estaba puesto ahí, como por el ayuntamiento, que iba a reproducir las canciones con su voz, pero me daba exactamente igual, me daba igual si me parecía correcta su actuación o si me parecía un fiasco, tan solo tenía ganas de escuchar en directo a Bryan May y Roger Taylor (y por extensión a su hijo Rufus que lo acompañaba también) Y así fue, Adam Lambert canta bien, pero para cantar con un grupo de pop que le prefabrique una discográfica, a mí no me dice absolutamente nada este chico, y aún sigo preguntándome porque le escogieron a él para este proyecto. Quiere hacer un intento de George Michael (que ya le podían haber fichado ya que estaban en harina) pero se queda en diva destronada, demasiado exagerado todo a mi parecer. Tampoco puedo juzgarlo mucho ya que pasé bastante de analizarlo durante el concierto, estuve más centrada en lo poco que queda de Queen, que es a lo que se supone que iba a ver.
El problema de esto es que te encuentras con un telón que tapa todo el escenario con el logo de Queen, y en cuanto Bryan May te hace el primer riff con su red special del One Visión ¡quieres llorar de emoción! Solo por verlo ahí, tocando, enfrente de tí.
Me daba especial rabia toda la gente con los móviles grabando, que por otra parte es normal, pero no dejaban ver nada.
Otro riff de los que te sacan el corazón afuera Hammer To Fall me parecía increíble el estar escuchando las melodías a manos de sus creadores. El sonido durante todo el show fue perfecto, todo se oía como se tenía que oír. Intro de teclado con Seven Seas Of Rhye sorpresa de la noche ya que no esperaba que fuesen a tocarla y Stone Cold Crazy uno de mis favoritos, pegando fuerte desde la batería, que ya se podían observar a padre e hijo desde las pantallas. Aquí era un poco más difícil obviar a Lambert, ya que no se le tapaba ni con coros ni nada. En Another One Bites The Dust se podía oír al público cantar las letras, y tras una pequeña entrada de Bryan May con la que parecía que iba a caer el Headlong (que ya que estaban no me hubiese importando que cayese) surgió Fat Bottomed Girls que nos hizo disfrutar como enanos, bajábamos un poco el ritmo con Play The Game y Killer Queen en la que Lambert se dedicó a espatarrarse sobre un trono (?¿). “Don’t Stop Me Now” me trae muchos recuerdos muy buenos y se bailó y canto de forma generalizada lo mismo que Somebody To Love. Bryan May se colgó la acústica y fue hasta el principio de la pasarela para tocar Love Of My Life y también la fibra sensible de los allí asistentes con un vídeo de Freddie Mercury terminando esta preciosa y mágica pieza, reconozco que aquí solté lagrimilla.
Era el turno de Roger Taylor a la voz con a Kind Of Magic y posteriormente solo de batería junto con Rufus, el famoso Drum Battle. Under Pressure también muy coreada, y Crazy Little Thing Called Love nos dispuso a menearnos, un I Want To Break Free un tanto frío y después un breve intento de maestría vocal por parte de Lambert dio paso a I Want It All, que es otro de esos temas con los que te quedas con cara de tonto sobre todo al ver a May y Taylor tocando el solo. Y hablando de solos, tocó Last Horizon, elevaron a May en un pedestal y pusieron en las pantallas imágenes de estrellas y nebulosas junto con luces azules le pegaba mucho con esos delays de guitarra que tiene el tema. Solo había que dejarse llevar por May con más delays hasta Tie Your Mother Down con Rufus a la batería. Y pasaron a la canción más cantada y coreada Bohemian Rhapsody, y esta vez no fue excepción, todo el mundo estábamos unidos por lo mismo, también Freddy en las pantallas para acompañarnos cantando. Radio GagaWe Will Rock You y We Are The Champions fueron los tres últimos temas.
Sé que mucha gente salió disgustadísima del concierto, pero lo que yo hice fue ignorar en lo máximo posible a su cantante, por lo que no me disgusto tanto. Quizás es porque soy muy sensiblera tratándose de ellos, porque tuvieron un setlist impecable y un set de luces brillante, o porque jugaron la baza de recordar a Freddy en momentos muy emotivos, pero salí contenta y feliz de haber tenido la experiencia de ver a Bryan May y Roger Taylor sobre el escenario tocando temas de la banda más grande de la historia del rock.


Viernes 10 de Junio


Comenzamos esta jornada de forma un poco tardía con Loudness, banda de heavy metal Japonesa, se mostraron muy vivos, sí que venían con buenas críticas y demostraron el porqué, muy volcados con el público, consiguieron levantar las ganas a los que andaban un poco espesos. Akira Takasaki hizo alarde de su técnica y disfrutamos temas de su repertorio como Crazy NightsIn The Mirror o Crazy Doctor.

Tuvimos un día con lluvias y parones, al menos paro justo cuando empezaba Glenn Hughes, estuvimos muy poquito rato viéndolo ya que esos gritos agudos fuera de tono se clavaban en el tímpano, más que hacerte disfrutar de su música, empezaron con Stormbringer y Orion, estuvimos una media hora hasta que empezaron Monster Truck que de verdad teníamos ganas de ver. Había escuchado muy levemente a esta banda antes del festival, pero lo que había oído me había gustado y mucho. No andaba desencaminada cuando decidí ver el set completo de esta gente. ¡Vaya show! Rock puro desde las entrañas, mezclado son Southern y Blues e inspiración en los 70. Don’t Tell Me How To Live de su último álbum Sittin’ Heavy fue el pistoletazo de salida de lo que sería uno de los mejores conciertos del festival, tocaron en la carpa del Rockklassiker, en la que casualmente se suelen ver mejores bandas que a veces en los escenarios más grandes. Se presentaron llenos de energía y con un ímpetu remarcable. Con el tercer tema Old Train aquello ya estaba ardiendo, el guitarrista Jeremy Widerman no paraba quieto, con duck walk incluido. For The People hizo al público estar entregadísimo, coreando aplaudiendo y pasándolo genial. No era para menos. Incluso en los medios tiempos cómo Black Forest hacían que te movieses. Terminaron con The Lion otro de sus temas clave. Cuando terminaron el show la gente aún se quedó ovacionándolos durante un rato. Sin duda de lo mejor que vi este año en el festival.

Lita Ford, como en 2009 me pareció un concierto un tanto aburrido, aunque se la veía con más espíritu que en de hace unos años, no me acaba de convencer en directo, aunque si pudimos disfrutar de los clásicos Cherry Bomb, Close My Eyes Forever y Kiss Me Deadly. De hecho quisimos descansar un poco antes de que acabase ya que queríamos ver a Foreigner con las pilas recargadas. En 2009 también los pude disfrutar en el festival y dieron un conciertazo. Sabía que ahora no iba a ser menos. Kelly Hansen es un pedazo de frontman y con el llevan mucho ganado ya. Double Visión y un sonido espectacular, Hansen perfecto de voz, y muchas ganas de verlos en su 40 aniversario, hizo un gran comienzo. Por desgracia se puso a llover bien, hasta el punto de casi hacerme marchar a resguardo, pero menos mal que aguante el chaparrón ya que al rato paro y un poco de agua tampoco hace daño a nadie. Se me hizo cortísimo el concierto, es cierto que solo tocaron 10 temas incluyendo los bises y terminaron 15 minutos antes de tiempo. En I Want To Know What Love Is nos pidió que abrazásemos al que tuviésemos al lado, quien fuese, en plan amor comunal. Sonaron éxitos como Cold As Ice, Feels Like The First Time, Urgent, Juke Box Hero y terminaron con Hot Blooded. Me quedé con ganas de mas, no sé porque acortaron tanto, pero con la sensación de haber visto un gran concierto, de lo mejor también.

La tan sonada reunión de The Hellacopters para el festival hizo que medio Sweden se moviese al Lemmy Stage (antiguo Rock Stage, cambiado el nombre este año en honor a Lemmy). Estaba abarrotado, teniendo en cuenta que tocan en casa y que es un grupo que hizo escuela en su momento siendo un gran referente para bandas sobre todo en Suecia con su garaje/punk rock, era algo que todo el mundo quería ver. Tocando integro su álbum de debut Supershitty To The Max llamaron a unos cuantos a la nostalgia de aquellos días. A pesar de haber pasado veinte años desde entonces, se encuentran en plena forma, y parece que la vuelta no tiene pinta de quedarse en un concierto aislado. Justo detrás estaban tocando Gamma Ray en el Sweden Stage, al menos llegamos al Send Me A Sing.

Cabezas de cartel del viernes Twisted Sister en su gira de despedida. Me suena un poco a marketing, como ya paso con Scorpions o KISS, pero es licito como reclamo anunciar las últimas coletazos de una banda que lleva desde los 70 en la industria, ya se hizo anteriormente y parece que les funciona. Es como “quedamos muy pocos, si no nos ves ahora es tu última oportunidad” aunque se les ve muy en forma como para que decidan parar la maquinaria de golpe. Aunque nunca se sabe. El caso es que ofrecieron un show completo, a veces Dee Snider se quedaba sin aliento porque no paraba de correr y saltar todo el rato, cosa que es normal no tiene 20 años, pero fue signo de que dio todo lo que tenía para ofrecer un buen espectáculo. También es cierto que entre canción y canción dedicaban mucho tiempo a hablar y hablar y recordar, está bien, lo hemos entendido, pero queríamos verlos tocar, tanto discurso te deja un poco frío. El repertorio cargado de éxitos por supuesto The Kids Are Back, You Can’t Stop Rock N Roll, I Am (I’m Me), I Wanna Rock o The Price, en la que se apagaron todas las luces del escenario y el cañón de luz, y pidió encender todos nuestros móviles, luces de cámaras, mecheros, lo que tuviésemos, We’re Not Gonna Take It, etc. Fue un concierto muy divertido aún con los parones.

Para cerrar el día, a pesar del frío que hacía ya a esas horas de la noche, nos quedamos a ver Avantasia. Tobias Sammet siempre se lo curra bastante con este proyecto y aparte iba a traer varios vocalistas sorpresa, así que había que moverse para entrar en calor. El espectáculo empieza con Mystery Of A Blood Red Rose del último álbum que la canta Tobias al completo, pero con la segunda canción Invoke The Machine aparece Ronnie Atkins de Pretty Maids, y aquí comienzan los problemas de sonido quizás el pobre técnico de sonido estaba igual de helado que nosotros y no atinaba, pero los problemas duraron bastante entrado el concierto, las voces se iban y venían de no oírse nada a pegar el petardazo. Lo mismo le paso a Michael Kiske en Gosth Lights y a Jorn Lande con The Scarecrow, una pena ya que se le veía muy dispuesto. No me esperaba que fuese a aparecer Eric Martin para cantar Dying For An Angel. También Bob Catley con The Great Mystery con el que volvieron los problemas de sonido. Y Farewell con Amanda Sommerville que bajo desde la parte en la que estaba situada durante el concierto haciendo los coros. Show muy celebrado por los asistentes, aguantaron muchos hasta última hora, de no haber sido por esos fallos hubiesen brillado más las actuaciones.


Sábado 11 de Junio


El último día estaba aquí, esa mezcla de estar cansado de los 4 días, pero con ganas porque es el último y la desazón de que se acaba, es muy extraño. Fue bueno que a la una ya estuviesen tocando bandas interesantes que nos hicieron dejar los achaques a un lado y prepararnos para la última jornada hasta el año que viene.

Quería ver a Gun en esos 15 minutos antes de que empezasen The Winery Dogs, muchos conciertos que quise ver este año tocaban a la vez y había que decantarse por uno. Conseguí escuchar Better Days de camino al Festival Stage, es lo máximo que pude disfrutar de Gun, por desgracia, espero poder verlos en otra ocasión, me hubiese encantado escuchar Don’t Say It’s Over, no se siquiera si la tocaron, pero ya me perdí en su gira española a The Winery Dogs y esta vez no me iba a pasar de nuevo. Los perros de la bodega Mike Portnoy, Billy Sheehan y Richie Kotzen. Con estos tres te puedes esperar un concierto soporífero lleno de solos eternos en los que poco o nada interactúan los unos con los otros. Nada que ver, en directo juegan bastante y dinamizan el tiempo, no se exceden en virtuosismos, lo justo y con estilo, que es lo que me gusta de este grupo. Empezaron con Oblivion el single del segundo disco para seguir con Captain Love del mismo, había visto anteriormente directos en los que Richie Kotzen no me convencía con la voz, pero yo no sé si en este era por las ganas que lo vi mejor.
Hot Streak y How Long seguían la dinámica, si es cierto que me sorprendió que tocasen en el escenario más grande, en ocasiones se veía demasiado vacío y el sonido aunque se escuchaba bien, fue bajo, quizás hubiesen encajado mejor en otro. The Other Side y I’m No Angel (en esta segunda el público se volcó mas) dos de mis favoritas del primer álbum. Terminaron con Elevate. Concierto corto, pero bien aprovechado.

Los americanos The Hooters pisaban suelo festivalero después de cinco años. Era media tarde, hacia sol y calor y los temas encajaban perfectamente en el ambiente del festival, melodías pegadizas entre el pop rock y folk para dejarse llevar y disfrutar del momento. De las bandas con más gente viéndolos. Nos animaron con temas como “I’m Alive” “Day By Day” “South Ferry Road” “Karla With K” “Satellite” y la clásica “And We Danced”. Muy amenos para la perfecta tarde el ultimo día.

Entre medias curioseamos a Finntroll pero poco duramos, banda de Finlandia que mezcla folk y black metal y van caracterizados como trolls, si, el nombre encaja, pero después de The Hooters no estaba muy en modo de este tipo de música, así que me volví a verlos. Steve Vai también fue de esos para escucharlo sentado en el prado disfrutando de la tarde y descansando, Aquí con mucho alarde de técnica (obviamente) que en ciertos momentos podía llegar a ser algo cansado, personalmente Whispering A Prayer y For The Love of God fueron de mis favoritas.

Imperial State Electric se han ido ganando poco a poco a la audiencia. La banda sacó el pasado otoño su cuarto álbum Honk Machine y en esta ocasión ofreció una mezcla más completa del repertorio lleno de gemas de rock and roll. Mucha gente sigue tumbada al sol disfrutando pero un puñado de gente está en pie gastando los últimos cartuchos de energía que quedan. El sonido es perfecto , y temas del cuarto álbum como Let Me Throw My Life Away, Anywhere Loud, All Over My Head, Guard Down, Just Let Me Know o It Ain't What You Think (It's What You Do) suenan de maravilla. Terminan con sus versiones de la Creedence y Steppenwolf, Fortunate Son y Born To Be Wild.

Y Seguimos con rock and roll esta vez de la mano de Eric Sardinas and Big Motor desde la carpa Rockklassiker. Su blues con dobro empapado de slide e influencias country nos tele transporta a Estados Unidos. Directo potente y enérgico arraigado a las raíces del delta, Sardinas y su Big Motor Band nos muestran una clase magistral de canciones concisas y dinámicas llenas de matices, dando rienda suelta a los solos y cargadas de esa voz áspera tan característica. Temas como If You Don’t Love Me, How Many More Years o Down To Whiskey se mezclaron con algún cover como Have A Drink On Me de AC/DC.

Cambiando de registro con Anthrax y Joey Belladona muy cercano y cómplice con el público. Como siempre dando muy buen directo muy activos y directos sonaron temas como Caught In A Mosh, Madhouse, Medusa, Antisocial o Indians.

La decepción del día y del festival fue King Kobra, intentando apurar tiempo conseguimos ver unos 3 temas, pero casi mejor no haberlo hecho, Paul Shortino no se sabía si cantaba o solamente lo pretendía con muy pocas ganas, cada miembro iba a lo suyo, no había organización y todo estaba atropellado y confuso. Era una de esas reuniones con los que muchos estaban expectantes para acercarse a verlos, pero todos nos quedamos con cara de póquer enfrente del escenario. Se podía comprobar la total falta de interés que a partes iguales es lo que recibieron del público.

Y de aquí directamente a Sabaton, no es una banda que me entusiasme pero en Suecia cada día se hacen más y más grandes. De tocar años anteriores a las 11 de la mañana el himno nacional sueco, a ser cabezas de cartel el último día de festival. Aquello estaba hasta la bandera y de lejos vimos la intro con toda la parafernalia que llevaban, hasta dos tanques en el escenario con Status Quo de fondo y el In The Army Now. Salieron a escena sin parar de moverse de un lado a otro, la verdad que se tomaron en serio eso de ser el highlight del día.

Michael Schenker fue el cierre de festival, con un frío considerable que hacia esa noche, también llevo varios cantantes para apoyar el show, entre ellos Gary Barden, Graham Bonnet o Robin McAuley con el que puso broche final con Doctor Doctor y Rock Bottom.

Esperemos que la 26ª edición podáis ir para vivir por vosotros mismos lo que es el SRF, pero de no ser así, intentaremos contaros de nuevo lo que se vive allí. Salud y Rock n Roll.

Firmado por Silvia Asensio.
Fotos extraídas de la web oficial del Festival.
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About Toni Martos

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